viernes, 25 de mayo de 2012

La Palabra Diaria

Lucas 7: 24-30
Jesús habla del ministerio de Juan el Bautista:
Cuando los mensajeros de Juan se fueron, Jesús empezó a decir de Juan a la gente: 
"¿Qué salisteis a ver al desierto? ¿Una caña agitada por el viento? ¿Qué salisteis a ver? 
¿Un hombre cubierto de vestidos delicados? Los que visten ropa preciosa y viven en deleites, están en los palacios de los reyes. Entonces, ¿qué salisteis a ver? ¿A un profeta? Os digo, y aún más que profeta. Este es de quien está escrito: "Yo envío mi mensajero ante tu faz, que preparará tu camino delante de ti". Os digo que entre los nacidos de mujer, no hay mayor profeta que Juan el Bautista. Sin embargo, el más pequeño en el reino de Dios es mayor que él. Al oírlo, todo el pueblo hasta los publicanos, reconocieron la justicia de Dios, y se hicieron bautizar con el bautismo de Juan. Pero los fariseos y los sabios de la Ley, al rechazar el bautismo de Juan desecharon el plan de Dios para ellos.