jueves, 17 de mayo de 2012

La Palabra Diaria

I Tesalonisenses 4: 1-8
Por lo demás, hermanos, os rogamos y exhortamos en el Señor Jesús, que de la manera que aprendisteis de nosotros cómo os conviene conduciros y agradar a Dios, así abundéis más y más. Porque ya sabéis qué instrucciones os dimos de parte del Señor Jesús. Porque ésta es la voluntad de Dios, vuestra santificación, que os apartéis de la fornicación; que cada uno de vosotros sepa dominar su propio cuerpo en santidad y honor; no dominados por la pasión, como los gentiles que no conocen a Dios. Que en este asunto, ninguno ofenda ni engañe a su hermano; porque el Señor es vengador de todo esto, como ya os hemos dicho y testificado solemnemente. Porque no nos llamó Dios a inmundicia sino a santificación. El que rechaza esto, no rechaza al hombre, sino a Dios, quien nos da su Espíritu Santo.