viernes, 18 de mayo de 2012

La Palabra Diaria

II Corintios 4: 1-6
El apóstol Pablo habla de su ministerio:
Por tanto, siendo que por la misericordia de Dios, tenemos este ministerio, no desmayamos. Antes renunciamos a las formas ocultas y vergonzosas, no andando con astucia, ni adulterando la Palabra de Dios, sino que manifestando la verdad, nos recomendamos a toda conciencia humana ante Dios. Si todavía nuestro evangelio está velado,  entre los que se pierden está velado. El dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no vean la luz del evangelio de la gloria de Cristo, que es la imagen de Dios. Porque no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo el Señor; y nosotros vuestros siervos por amor de Jesús. Porque Dios que mando que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestro corazón, para que podamos conocer la gloria de Dios que brilla en el rostro de Cristo.