jueves, 22 de octubre de 2009

La Palabra Diaria

Juan 3: 1 - 7

Había entre los fariseos un hombre llamado Nicodemo, príncipe de los judíos.  Este vino a Jesús  de noche, y le dijo: "Rabí, sabemos que tú eres un maestro venido  de Dios, porque nadie puede realizar estas señales que tú haces, si Dios no estuviera con él.

Jesús respondió: "Te aseguro: El que no nace de nuevo, no puede ver el reino de Dios".

Nicodemo  le preguntó: "Cómo puede un hombre nacer siendo viejo?  ¿Puede entrar otra vez en el seno de su madre, y nacer?

Respondió Jesús:

"Te aseguro:  El que no nace de agua y del Espíritu, no puerde entrar en el reino de Dios. Lo que nace de la carne, es carne; y lo que nace del Espíritu, es espíritu. No te asombre que te haya dicho:  Es necesario
nacer de nuevo".