lunes, 12 de octubre de 2009

La Palabra Diaria


Tito 1: 1 - 3

Pablo, siervo de Dios y apóstol de Jesucristo, para promover la fe de los elegidos de Dios, y el conocimiento de la verdad que conduce a la piedad, basada en  la esperanza de la vida eterna, que Dios,  que no miente, prometió antes del principio del tiempo.

Y a su tiempo manifestó su Palabra por medio de la predicación, que me fue encomendada por mandato de Dios nuestro Salvador.

Veamos un ejemplo de como Dios, da la encomienda de la predicación a sus      discípulos:

Marcos 8: 1 -9

En aquellos días, se juntó una  gran multitud, y no tenían que comer.  Jesús llamó a sus discípulos, y les dijo:
"Tengo compasión de la multitud, porque hace tres días que están conmigo, y no tienen qué comer. Si los envío en ayunas a sus casas, desmayarán por el camino, porque algunos han venido de lejos".

Sus discípulos respondieron: "¿Dé dónde  podrá alguien saciar de pan a tanta gente, aquí en este despoblado?"  Les preguntó:  " ¿Cuántos panes tenéis?"  Ellos respondieron: "Siete".

Entonces mandó a la multidud que se recostase en tierra. Y tomando los siete panes, dio gracias, partió, y fue dando a sus discípulos para que los repartieran. Y ellos  hicieron así. Tenían también unos pocos pescaditos. Los bendijo, y mandó que también los repartieran.
Y comieron hasta saciarse, y levantaron siete cestas de pedazos sobrantes. Los que comieron eran como cuatro mil hombres. Y los despidió.

El apóstol Pablo entendió que el pan espiritual con el cual él fue saciado, tenía que repartirlo. Por eso dijo: "me fue encomendada la predicación".

Recordemos lo que Jesús dijo en   Lucas 4: 4

Jesús respondió: "Escrito está: No sólo de pan vive el hombre, sino de toda Palabra de Dios".