martes, 13 de octubre de 2009

La Palabra Diaria

Hechos 15: 1

Entonces vinieron de judea algunos que enseñaban a los hermanos: "Si no os circuncidáis conforme al rito de Moisés, no podéis ser salvos".

¿Cómo podemos ser salvos?

Romanos 10: 1 - 13

Hermanos, el anhelo de mi corazón, y mi oración a Dios por Israel, es para salvación. Porque testifico en favor de ellos que tienen celo por Dios, pero sin pleno conocimiento. Por ignorar la justicia de Dios, y procurar establecer la suya propia, no se han sujetado a la justicia de Dios. Porque la finalidad de la Ley es conducirnos a Cristo, para justificar a todo el que cree.

Porque Moisés describe la justicia que habla de la Ley: " El que hace estas cosas, vivirá por ellas". Pero la justicia que procede de la fe dice: "no digas en tu corazón: ¿Quién subirá al cielo? Esto es, para bajar a Cristo. Ni digas, " ¿quién descenderá al abismo?" Esto es, para volver a traer a Cristo de los muertos.

Entonces, ¿qué dice? "La Palabra está cerca de ti, en tu boca y en tu corazón". Esta es  la Palabra de fe, que predicamos:   Así, si con tu boca cofiesas que Jesús es el Señor, y en tu corazón crees que Dios lo levantó de los muertos, serás salvo.

Porque con el corazón se cree para ser justificado, y con la boca se hace confesión para salvación.
Pues la Escritura dice: "Todo el que crea en EL, no será avergonzado".  Y no hay diferencia entre judío y griego; ya que uno mismo es Señor de todos, y es generoso con todos los que lo invocan.

Porque "todo el que invoque el Nombre del Señor , será salvo.