miércoles, 30 de diciembre de 2009

La Palabra Diaria

Hechos 20: 7 - 12

El primer día de la semana, nos reunimos a partir el pan. Pablo hablo a los creyentes, y como iba a partir al día siguiente, alagó su plática hasta la media noche.

Había muchas lámparas en el aposento alto donde estaban reunidos, y un joven llamado Eutico, que estaba sentado en la ventana, fue quedando  adormecido por el sueño. Y como Pablo alagaba su discurso, vencido por el sueño, el joven se cayó del tercer piso abajo, y fue levantado muerto.

Entonces descendió Pablo, se echó  sobre él, y tomándolo en sus brazos, dijo: "No os alarméis, que está vivo".

Entonces subió, quebró el pan, y comió. Después de platicar largamente hasta el alba, partió. Y llevaron al joven vivo, y quedaron muy consolados.