viernes, 18 de diciembre de 2009

La Palabra Diaria

Salmo 107: 1 - 15

¡Dad gracias al Eterno Dios,  porque es bueno, porque su amor es para siempre!
Díganlo los redimidos del Señor, los que redimió del poder del enemigo, y  congregó de los países del orinte, del occidente, del norte y del sur.

Anduvieron perdidos por el desierto, en la soledad sin camino, sin hallar ciudad en que vivir. hambrientos y sedientos, su vida desfallecía en ellos. entonces en su angustia, clamaron al Eterno Dios, y los libró de su aflicción, y los dirigió por camino derecho, a ciudad habitable.

 ¡Dad gracias al  Señor por su constante amor, y por sus maravillas en bien de los hombres! Porque él satisface al sediento, y llena de bien al hambriento.

Algunos yacían en tinieblas y sombra de muerte, aprisionados en aflicción y cadenas.Por cuanto fueron rebeldes a las Palabras del Eterno, y despreciaron el consejo del Altísimo, por eso él  abatió con trabajo sus corazónes, cayeron, y no hubo quien los ayudase.

Entonces clamaron al Señor en su angustia, y los libró de su aflicción; los sacó de tinieblas y de la sombra mortal, y rompió sus prisiones.

¡Den gracias al Eterno por su constante amor, y por sus maravillas en bien de los hombres!