miércoles, 29 de febrero de 2012

La Palabra Diaria

Zacarías 3: 1-7
El Señor me mostró al sumo sacerdote Josué que estaba de pie ante el Ángel del Eterno. Y Satanás estaba a su derecha para acusarlo. Dijo el Eterno Dios a Satanás: "El Señór te reprenda, oh Satanás, el Señor que ha elegido a Jerusalén, te reprenda.  ¿No es éste un tizón arrebatado del incendio?" Josué estaba ante el Ángel, vestido de ropa sucia. El Ángel mandó a los que estaban ante él: "Quitadle esa ropa sucia". Entonces dijo a Josué: "Mira que he quitado tu pecado de ti, y te vestí de ropa de gala". Después dijo: "Pongan mitra limpia sobre su cabeza". Y pusieron mitra limpia sobre su cabeza, y lo vistieron de ropa limpia, mientras el Ángel del Eterno estaba presente. Y el Ángel del Señor aseguró a Josué: "Así dice el Eterno Dios Todopoderoso: Si andas por mis caminos, y guardas mis ordenanzas, también tú juzgarás mi casa, también tú guardarás mis atrios, y te daré lugar entre éstos que están aquí".