lunes, 20 de febrero de 2012

La Palabra Diaria

Marcos 10: 23-27
Entonces Jesús, miró alrededor, y dijo a sus discípulos: "¡Cuán dificilmente entraran en el reino de Dios los que tienen riquezas!"  Los discípulos se espantaron de sus palabras, pero Jesús les volvió a decir: "Hijos, cuán difísil es entrar en el reino de Dios a los que confían en las riquezas. Es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que un rico entrar en el reino de Dios". Ellos se espantaron aún más, y decían: "Entonces, ¿quíen podrá ser salvo?" Jesús los miró, y les dijo:  "Para los hombres es imposible, para Dios, no. 
Para Dios todo es posible.