miércoles, 22 de febrero de 2012

La Palabra Diaria

Apocalípsis 22: 10-21
El ángel me dijo: "No selles las Palabras de la Profecía de este libro, porque el tiempo está cerca. El que es injusto siga siendo injusto, y el sucio siga ensuciandose. El justo siga siendo justo, y el santo siga santificandose. 
Yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para dar a cada uno según su obra. Yo Soy el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin, el Primero y el Último. ¡Dichosos los que guardan sus Mandamientos, para que tengan derecho al árbol de vida, y entren por las puertas en la ciudad. Pero quedarán fuera los perros y los hechiceros, los fornicarios y los homicidas, los idólatras y todo el que ama y pratica la mentira. Yo Jesús, os envié a mi ángel con este testimonio para las iglesias. Yo Soy la Raíz y el Descendiente de David, la Radiante Estrella de la Mañana. El espíritu y la esposa dicen :  "¡Ven!" Y el que tenga sed y quiera, venga y tome del agua de vida gratuitamente. Advierto a todo el que oye las Palabras de la Profecía de este libro: si alguno le añade algo, Dios traerá sobre él las plagas escritas en este libro. Y si alguno quita algo de las Palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del Libro de la Vida y de la santa ciudad que se describe en este libro. El que testifica estas cosas, dice: "Ciertamente, vengo en breve". ¡Amén! ¡Ven , Señor Jesús! La gracia de nuestro Señór Jesucristo sea con todos vosotros. ¡Amén!