jueves, 10 de noviembre de 2011

La Palabra Diaria

I Corintios 2: 1-5
El apóstol Pablo a los corintios:
Hermanos, cuando fui a vosotros a proclamar el testimonio de Dios, no fui con excelencia de palabras o de sabiduría. Porque me propuse no saber nada entre vosotros, sino a Jesucristo y a éste crucificado. Y me presenté a vosotros con debilidad, y mucho temor y temblor. Y mi mensaje y mi predicación no fueron con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder, para que vuestra fe no esté fundada en sabiduría de hombres, sino en el poder de Dios