viernes, 26 de noviembre de 2010

La Palabra Diaria

 Isaías 12 1- 6
En aquél día dirás: "Te alabo, oh Eterno, porque aunque te enojaste  contra mí , tu enojo se apartó, y me has consolado. "Dios es mi salvación, confiaré y no temeré. Mi fortaleza y mi canción es el Eterno, el Señor que ha sido mi salvación".
Con gozo sacaréis aguas de las fuentes de la salvación. Y diréis en aquel día: "Cantad al Eterno, aclamad su Nombre, divulgad en los pueblos sus obras, recordad que su Nombre es sublime.
"Cantad al Eterno, porque ha hecho cosas magníficas. Sea sabido  esto por toda la tierra.
"Regocijaos y cantad, habitantes de Sión, porque grande es en medio de ti el Santo de Israel".