viernes, 5 de noviembre de 2010

La Palabra Diaria

Efesios 5: 1-14

Sed, pues imitadores de Dios como hijos amados, y andad en amor como tambien Cristo nos amó y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrficio a Dios en fragante aroma.
Pero fornicación y toda impureza o codicia, ni aun se nombre entre vosotros, como conviene a santos, ni palabras indecentes, ni necedades, ni chistes torpes que no convienen; sino acciones de gracias.
Porque sabed que ningún fornicario, impuro o avaro -que es idólatra-, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios. Nadie os engañe con palabras vanas, porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre los desobedientes. Por tanto, no participéis con ellos.

En otro tiempo erais tinieblas, pero ahora sois luz en el Señor. Andad como hijos de luz. Porque el fruto de la luz consiste en toda bondad, justicia y verdad. Buscad lo que agrada al Señor. No participéis de las obras infructuosas de las tinieblas, antes denunciadlas. Porque es vergonzoso hablar siquiera de lo que ellos hacen en oculto. Todas las cosas se manifiestan cuando son denunciadas por la luz. Porque la luz es lo que manifiesta todo.

Por eso dice: "Despierta, tú que duermes, levántate de los muertos, y te alumbrará Cristo".