lunes, 4 de octubre de 2010

La Palabra Diaria

Juan 15: 1 - 14

Jesús dijo: Yo Soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. Toda rama que en mí no lleva fruto, la quitará; y toda rama que lleva fruto, la limpiará, para que lleve más fruto.

Vosotros ya estais limpios por la Palabra que os he hablado. Permaneced en mí, y yo en vosotros.  Como la rama no puede llevar fruto por sí misma, si no permanece en la vid; tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.

Yo Soy la vid, vosotros las ramas. El que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto. Porque separados de mí, nada podéis hacer. El que no permanece en mí, es como la rama que se desecha, y se seca. Las juntan, las echan en el fuego, y las queman.

Si permanecéis en mí, mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queráis, y os será hecho. En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis mis discípulos. Como el Padre me amó, también os he amado. Permaneced en mi amor.Si guardáis mis Mandamientos, permaneceréis en mi amor; como yo también he guardado los Mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor.

Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea completo. Este es mi Mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que éste, que uno dé vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que os mando.