jueves, 4 de febrero de 2010

La Palabra Diaria

Zacarías 3: 1 -7

El Señor me mostró al sumo sacerdote Josué que estaba de pie ante el Angel del Eterno. Y Satanás estaba a su derecha para acusarlo. Dijo el Eterno a Satanás:  "El Señor te reprenda, oh Satanás, el Señor que ha elegido a Jerusalén, te reprenda. ¿No es éste un tizón arrebatado del incendio?"  Josué estaba ante el  Angel, vestido de ropa sucia.  


El Angel mando a los que estaban ante él:  "Quitadle esa ropa sucia".  Entonces dijo a Josué:  "Mira que he quitado tu pecado de ti, y te vestí de ropa de gala". Después dijo: "Pongan mitra limpia sobre su cabeza". Y pusieron una mitra limpia sobre su cabeza, y lo vistieron de ropa limpia, mientras el Angel del Eterno estaba presente.

Y el Angel del Señor aseguró a Josué:  "Así dice el Eterno Todopoderoso: Si andas por mis caminos, y guardas mis ordenanzas, también tú juzgarás mi casa, también tú guardarás mis atrios, y te daré lugar entre éstos que están aquí".