martes, 2 de febrero de 2010

La Palabra Diaria

Salmo 121

Alzaré mis ojos a los montes. ¿De  dónde viene mi socorro?
Mi socorro viene del Eterno Dios, que hizo el cielo y la tierra.

No dejará que tu pie rebale, ni se dormirá el que te guarda. No se adormecerá ni dormirá el que guarda a Israel.

El Eterno es tu guardián, es tu sombra a tu mano derecha. El sol no te molestará de día, ni la luna de noche.

El te guardará de todo mal, él guardará  tu vida. Guardará tu salida y tu entrada ahora y por siempre.