miércoles, 9 de junio de 2010

La Palabra Diaria

Historia de Rut - Parte # 6

Rut 4: 1 - 9

Booz subió a la puerta y se sentó allí. Cuando pasó el pariente que él habia mencionado, le dijo: "Fulano, ven y siéntate". El vino y se sentó.  Entonces llamó a diez ancianos de la ciudad, y dijo: "Sentaos". Y ellos se sentaron.

Luego dijo al pariente: "Noemí, que ha vuelto de Moab, vende una parte de las tierras que tuvo nuestro hermano Elimélec. Yo decidí hacértelo saber, y decirte que lo compres ante los que están aquí sentados y ante los ancianos de mi pueblo. Si quieres redimir, redime. Y si no quieres redimir, dímelo para que yo lo sepa. Porque no hay otro que redima sino tú y yo después de ti". Y él respondió: "Yo redimiré".

Entonces Booz agregó: "El día que tomes la tierra de manos de Noemí, has de tomar también a Rut la moabita, esposa del difunto, para que restaures el nombre del muerto sobre su posesión". El pariente respondió: No puedo redimir, no sea que dañe mi heredad. Redime tú usando mi derecho, porque yo no podré redimir".

De largo tiempo había una costumbre en Israel acerca del contrato de redención. Para confirmar el negocio, uno se quitaba la sandalia y la daba a su compañero. Y éste era el testimonio en Israel. Entonces el pariente dijo a Booz: "Tómala tú"y se descalzó la sandalia.

Y Booz dijo a los ancianos y a todo el pueblo: "Vosotros sois testigos hoy que tomo todo lo que fue de Elimélec, y de Quelión y de Malón, de mano de Noemí. Y también tomo por esposa a Rut la moabita, viuda de Malón, para suscitar el nombre del difunto sobre su heredad, para que el nombre del muerto no se borre de entre sus hermanos y de la puerta de su lugar. Vosotros sois testigos".