domingo, 6 de junio de 2010

La Palabra Diaria

Historia de Rut - Parte # 5

Rut 3: 1- 11

Después su suegra Noemí dijo a Rut:  "¿No debo buscarte un hogar donde te vaya bien?  ¿No es Booz mi pariente, con cuyas criadas has estado?
Esta noche avienta la parva de la cebada. Lávate, perfúmate, ponte tu mejor vestido, y vete a la era. Pero no te des a conocer al varón hasta que él haya acabado de comer y beber. Cuando él se acueste, fijate bien dónde se acuesta. Entonces irás y descubrirás sus pies, y te acostarás allí. Y él te dira lo que hayas de hacer". Rut respondió: "Haré lo que me mandes".

Descendió, pues, a la era e hizo todo lo que su suegra le había aconsejado. Cuando Booz hubo comido y bebido, y su corazón estuvo contento, se retiró a dormir a un lado del montón. Entonces ella vino calladamente, le descubrió los pies, y se acostó.

A medianoche aquel hombre se estremeció. Al darse vuelta notó que una mujer estaba a sus pies. Entonces le preguntó:   "¿Quién eres? Ella respondió: Soy Rut, tu sierva.  Extiende el borde de tu capa sobre tu sierva, por cuanto eres pariente cercano".  Y él le dijo: "Bendita seas del Eterno, hija mía, porque esta última gracia es mejor que la primera; pues no fuiste tras los jovenes, ni pobres ni ricos.

Ahora, pues, no temas hija mía. Haré por tí lo que digas, pues toda la gente de mi pueblo sabe que eres mujer virtuosa.