sábado, 25 de septiembre de 2010

La Palabra Diaria

Colosenses  3: 1 - 11

Siendo que habeis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las cosas de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está  escondida con Cristo en Dios.

Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria. Por tanto, haced morir en vosotros lo terrenal: fornicación, impureza, pasiones, lascivias, malos deseos, y la avaricia, que es idolatría.

Por esas cosas viene la ira de Dios sobre los desobedientes. En esas prácticas vosotros también anduvisteis en otro tiempo viviendo en ellas. Pero ahora, dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, maledicencia, palabras groseras.

No mintáis unos a otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus prácticas, y habiéndoos revestido de la nueva naturaleza, que se renueva hasta el conocimiento pleno, conforme a la imagen de su Creador; donde no hay griego,ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita, siervo ni libre, sino que Cristo es el todo en todos.