lunes, 3 de mayo de 2010

La Palabra Diaria


Salmo 119: 145 - 152

Clamo con todo mi corazón, respóndeme, oh Eterno, y guardaré tus normas.
A ti clamo, sálvame, y guardaré tus testimonios. Me anticipo al alba, clamo, y espero en tu Palabra. Se anticipan mis ojos a las vigilias de la noche, para meditar en tus dichos.

Oye mi voz conforme a tu constante amor, oh Eterno Dios, y vivificame conforme a tu juicio. Se acercan los malvados que me persiguen, se alejaron de tu Ley.

Cerca estás tú, oh Señor, y todos tus Mandamientos son verdad.  Hace mucho que entendí, que tú estableciste tus Mandamientos para siempre.

2 comentarios:

Morocha dijo...

Es un clamor desesperado, pero que a veces nuestro corazón recita... sobre todo cuando el mundo nos muestra su crueldad.
Él está con nosotros, nuestro Padre. Ojalá más personas lo recordaran, habría menos sufrimiento.

Un beso grande
Silvana
Morocha

rossi dijo...

gracias por tu mensaje y por el regalo, estare pendiente del proximo reto, ojala me avises tambien.

saludos

rossi