Juan 10: 22-30 Era invierno, y el Jerusalén estaban celebrando la fiesta de la dedicación del templo. Jesús andaba en el templo, por el pórtico de Salomón. Entonces lo rodearon los judíos para preguntarle: "¿Hasta cuándo nos vas a tener en suspenso? Si tú eres el Cristo, dínoslo abiertamente". Respondió Jesús: "Os lo he dicho, y no creéis. Las obras que yo hago en nombre de mi Padre, testifican de mí. Pero vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas. Mis ovejas oyen mi voz, yo las conozco, y me siguen. Yo les doy vida eterna, y jamás perecerán, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio, es mayor que todos. Nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre. Yo y el Padre somos uno".
Cariñoso saludo para todas mis queridas amigas y compañeras de Babette Blanket. Otro bloque del reto cumplido. También agradezco a todas las amigas que siempre me visitan por sus bellas palabras, y a Rosa María y a Soledad por estos bellos regalos. Un gran abrazo, y feliz fin de semana!!!
Juan 4: 23-24 Jesús dijo: Sin embargo, la hora viene, y ya ha llegado, en que los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad: porque esos son los adoradores que el Padre busca. Dios es espíritu. Y los que lo adoran, deben adorarlo en espíritu y en verdad.
Lucas 13: 10-17 Un sábado Jesús enseñaba en una sinagóga. Y estaba allí una mujer que desde hacía diesiocho años tenía una enfermedad por causa de un espíritu. Andaba sin poder enderezarse. Cuando Jesús la vio, la llamó,y le dijo: "Mujer, quedas libre de tu enfermedad". Puso sus manos sobre ella, y al instante se enderezó, y alabó a Dios. Pero el principal de la sinagoga, se enojó de que Jesús la hubiese sanado en sábado, y dijo a la gente: "Seis días hay para trabajar. En ellos venid para ser sanados, y no en sábado". Entonces el Señór replicó: "¡Hipócrita! Cada uno de vosotros, ¿no desata en sábado su buey o su asno, y lo lleva a beber? "Y a esta hija de Abrahán, que hacía diesiocho años que Satanás la tenía atada, ¿no fue bueno desatarla de esta ligadura en sábado? Y cuando dijo esto, se avergonzaron todos sus adversarios. Pero el pueblo se gozaba de todas las maravillas que Jesús realizaba.
Hechos 1: 122 Saulo respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, se presentó al sumo sacerdote, y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco para que si hayase algunos hombres o mujeres de ese Camino, los trajese presos a Jerusalén. Yendo por el camino, al acercarse a Damasco lo cercó un resplandor de luz del cielo; y cayó en tierra, y oyó una voz que le dijo: "Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?" Saulo preguntó: "¿Quién eres Señor?"Y él replicó: "Yo Soy Jesús a quien tú persigues. Dura cosa te es dar coces contra el aguijón". Entonces él, temblando y temeroso, dijo: "Señor, ¿qué quieres que haga? El Señor respondió: "Levántate, entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer". Los hombres que iban con Saulo, se habían detenido atónitos, porque habían oído la voz, pero no habian visto a nadie. Entonces Saulo se levantó del suelo, y aunque tenía abierto los ojos, no veía nada. Así, lo llevaron de la mano hasta Damasco. Allí estuvo tres días sin ver. Y no comió ni bebió. Había entonces en Damasco un discípulo llamado Ananías, a quien el Señor dijo en visión: "Ananías". Y él respondió: "Aquí estoy, Señor". El Señor le dijo: "Levántate, y ve a la calle que se llama Recta. Busca en casa de Judas a un hombre de Tarso llamado Saulo, porque él está orando. Y ha visto en visión a un hombre llamado Ananías, que entra, y le impone las manos, para que recobre la vista". Entonces Ananías respondió: "Señor, he oído a muchos hablar de ese hombre, y de los males que ha hecho a tus santos en Jerusalén. Y aun aquí tiene autoridad de los pricipales sacerdotes para prender a todos los que invocan tu Nombre." El Señor le dijo: "Ve, porque este hombre es un instrumento elegido por mí, para llevar mi Nombre a los gentiles, a los reyes y al pueblo de Israel. Entonces Ananías fue. Entró en la casa, y poniendo las manos sobre él, le dijo: "Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recobres la vista, y seas lleno de Espíritru Santo". Y al instante, se le cayeron de los ojos como escamas, y al punto recocbró la vista. Y levantándose, fue bautizado. Después de comer, recobró fuerzas. Y Saulo pasó algunos días con los discípulos de Damasco. Enseguida empezó a predicar en las sinagogas a Jesús, diciendo que era el Hijo de Dios. Y todos los que lo oían quedaban atónitos, y decían: "¿ No es éste el que perseguía en Jerusalén a los que invocaban este Nombre, y a eso vino acá, a llevarlos presos ante los principales sacerdotes?" Y Saulo mucho más se llenaba de poder, y confundía a los judíos de Damasco, demostrando que Jesús es el Cristo.
Hebreos 5 Todo sumo sacerdote elegido de entre los hombres, es constituído a favor de ellos, para presentar ante Dios, ofrendas y sacrificios por los pecados. Debe poder compadecerse de los ignorantes y extraviados, puesto que él también está rodeado de flaqueza. Por eso, debe ofrecer por los pecados propios como por los del pueblo. Nadie toma para sí esa honra, sino el que es llamado por Dios, como Aarón. Tampoco Cristo se confirió a sí mismo la dignidad de ser Sumo Sacerdote; sino que se la confirió Dios, quien le dijo:"Tú eres mi Hijo, yo te engendré hoy". Como también dice en otro lugar: "Tú eres sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec". En los días de su vida terrenal, Cristo ofreció ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que lo podía librar de la muerte. Y fue oído por su reverente sumisión. Aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia. Y perfeccionado, vino a ser una fuente de eterna salvación para todos los que le obedecen. Y fue declarado por Dios Sumo Sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec. De esto hay mucho que decir, y difícil de explicar, porque sois lentos para oír. Debiendo ser ya maestros después de tanto tiempo, necesitáis que se os enseñen los primeros rudimentos de la Palabra de Dios. Habéis llegado a necesitar leche, y no alimento sólido. Todo el que se nutre de leche, es incapaz de entender la doctrina de la justificación, porque aún es niño. Por el contrario, el alimento sólido es para los adultos, para los que por la costumbre tienen los sentidos ejercitados para discernir el bien y el mal.
Hola amigas: Siempre muy agradecida por acompañarme en esta ciber aventura. Les debo muchas visitas, poco a poco las ire visitando. Gracias de todo corazón por sus bellas palabras. Un dulce comentario alegra el alma, y el comentario critico positivo lleno de amor la reconstruye.
Nuestra querida amiga Carolina esta celebrando un sorteo de inauguración por su nuevo blogScrap de Carolina Artesanías. Visítenla, disfruten sus creaciones y participen.
I Corintios 3: 1-9 Así, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo. Os dí a beber leche, y no alimento sólido, porque aún no podéis soportarlo, ni aun podéis ahora; porque todavía sois carnales, pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales y andáis a lo humano? Cuando uno dice: "Yo soy de Pablo", y el otro "Yo soy de Apolo", ¿no procedéis a lo humano? ¿Qué es Apolo? ¿Y qué es Pablo? Siervos por los cuales habéis creído, y eso según ha concedido el Señor a cada uno. Yo planté, Apolo regó, pero el crecimiento lo ha dado Dios. Así, ni el que planta es algo, ni el que riega; sino Dios que da el conocimiento. El que planta y el que riega son una misma cosa, aunque cada uno recibirá su recompensa conforme a su propia labor. Porque nosotros somos colaboradores con Dios, y vosotros labranza de Dios, edificio de Dios sois.
Hebreos 13: 20-21 Y el Dios de paz, que por la sangre del pacto eterno, resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran Pastor de ovejas, os haga aptos en toda buena obra, para que hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable ante él por medio de Jesucristo, a quien sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
Lucas 1: 26-45 Al sexto mes, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen comprometida a casarse con un varón llamado José, de la casa de David. El nombre de la virgen era María. El ángel entró donde estaba ella, y le dijo: "¡Alegrate, muy favorecida! El Señor está contigo". Pero ella se turbó por sus palabras, y pensaba que saludo era ése. Entonces el ángel le dijo: "¡No temas, María! Porque has hallado gracia ante Dios. Ahora concebirás en tu seno, darás a luz un hijo, y lo llamarás Jesús. Será grande, y será llamado el Hijo del Altísimo. Y el Señor Dios le dará el trono de su padre David. Reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin". Entonces María dijo al ángel: "¿Cómo será esto? Porque no conozco varon". El ángel respondió: "El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso, el que ha de nacer será llamado Santo, el Hijo de Dios. Además, también tu parienta Isabel ha concebido, a pesar de su vejez. Este es el sexto mes de ella a quien llamaban estéril". Porque nada es imposible para Dios. Entonces María respondió: "Yo soy la sierva del Señor. Hágase en mí conforme a tu palabra". Y el ángel se fue. En esos días María se levantó y se fue de prisa a una ciudad de la montaña de Judá. Entró en casa de Zacarías, y saludó a Isabel. Cuando Isabel oyó el saludo de María, la criatura saltó en su vientre. Isabel fue llena del Espíritu Santo, y exclamó a gran voz: "¡ Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu seno! ¿ De dónde se me concede que la madre de mi Señor venga a mí? Porque tan pronto como tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. ¡Feliz la que creyó, porque se cumplirá lo que te dijeron de parte del Señor!"
Lucas 1: 57-79 Cuando llegó el tiempo, Isabel dio a luz un hijo. Los vecinos y los parientes oyeron que Dios había engrandecido su misericordia hacia ella, y se alegraron con ella. Al octavo día vinieron para circuncidar el niño, y querían llamarlo Zacarías, como su padre. Pero su madre, dijo: "No, sino que se llamará Juan". Le dijeron: "¿Por qué?. Entonces por señas preguntaron a su padre, cómo lo quería llamar. El pidió una tablita y escribió: "Juan es su nombre". Y todos se maravillaron. Al momento se soltó su boca y su lengua, y empezó a hablar y a alabar a Dios. Y el respeto se apoderó de todos los vecinos. Y en todas las montañas de Judea se divulgaron estas cosas. Y todos los que las oían, las grababan en su corazón, diciendo: "¿Quién será ese niño? Y la mano del Señor estaba con él. Y Zacarías su padre, lleno del Espíritu Santo, profetizó: "Bendito el Señor, Dios de Israel, que ha visitado y redimido a su pueblo, y suscitó una fuerza salvadora en la casa de David su siervo, tal como había prometido por boca de sus santos profetas desde tiempos antiguos; salvación de nuestros enemigos, y de manos de todos los que nos aborrecen. Para hacer misericordia con nuestros padres, y acordarse de su santo pacto, del juramento que hizo a Abrahán nuestro padre, de librarnos de nuestros enemigos, para que le sirvamos sin temor, en santidad y en justicia ante él, todos nuestros días. Y tú, niño, serás llamado profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor, para preparar su camino, y dar conocimiento de salvación a su pueblo, para perdón de sus pecados, por la tierna misericordia de nuestro Dios, por la cual el Sol naciente vendrá a visitarnos desde el cielo, para dar luz a los que habitan en tinieblas y sombras de muerte, y guiar nustros pies por el camino de la paz.